Hace poco más de dos años el "amor" de mi mejor amigo se fue dejando desolación, tristeza, amargura y un profundo vacío.
He de admitir que una parte de mí siempre envidió esa relación, bastante adulta y donde ambas partes no temían mostrar de más por el simple hecho de que existía la confianza hacia el otro.
Un día me doy cuenta que hubo infidelidad por parte del tipo y aunque no cayó de mi gracias, me hizo pensar muchas cosas. Pero llegué a la conclusión de que si mi amigo estaba contentos con su versión de la realidad, yo no tenía nada más que opinar.
Hace algunos meses empezó a salir con otro tipo al cual siempre odié secretamente.
Estoy consciente de que SIEMPRE idealizamos a nuestros amigos, yo sé que si un día empiezo a salir con Dustin Lance Black alguien le va a encontrar algo malo aunque a mis ojos sea perfecto.
Bueno, el punto es que el sujeto regresó después de poco más de 2 años y las cosas están como si el tiempo no hubiera pasado, esto me hace preguntarme, ¿De verdad estamos destinados a estar con alguien desde el principio? Porque a pesar de las malas decisiones, los diferente hombres sin nombre que han pasado por la vida de un servidor han sido nulos porque algún día llegará el príncipe azul que dirá que nada importa mientras lo haga feliz y el me haga feliz a mí. ¿Existe? Durante los últimos años he pensado que no, pero ahora, todo es diferente, creo que sí existe, pero mi amargura interna me dice que no. Que si vuelvo a pensar así, un día de nuevo voy a desilusionarme, voy a llorar y voy a volver a ser la persona patética que llora su amor perdido. Y no quiero. Obviamente una parte de mí quiere sentir el zsa zsa zsu y sonreir apenas escucho su nombre, pero también ahora más que nunca tengo miedo. Miedo que llegue alguien nuevo. Miedo que alguien regrese. Miedo a dejarlo ir. Miedo a que se quede. Miedo a la desilusión.
saludos
viernes, 6 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario