Un par de días después de recibir elogios en clase de cine. Me dispongo a actualizar a mis nulos ciberlectores.
Desde el fin de semana pasado, hasta el viernes dormí en promedio 12 horas entre todas las noches. No soy una persona nocturna, lo fui, pero la edad nos pega a todos. El miércoles mientras terminaba de quemar unos DVDs entra mi roomie y me pide prestada la tele, a lo que respondí que no porque tenía que ver mi novela a las 6 y mujeres asesinas a las 9. La mujer hace drama. Que si lo puedo ver por internet, que lo puedo ver después, que no pasa nada si no lo veo... Al final, la respuesta no cambió; puedes usar la tele mientras yo no esté viendo estos programas.
Viernes. Me voy y cierro la puerta de mis aposentos pensando en que vendría gente que no conozco y hombre prevenido vale por dos. Regreso del trabajo a las 5 y veo mi telenovela. 5 minutos después que ésta termina, tocan a la puerta.
¿Me prestas tu tele?
- Sí, llevátela, pero la voy a usar a las 9
Me habías dicho que sí
- Sí, pero la voy a usar a las 9, ayer me quedé dormido a las 10 y no vi mujeres asesinas, así que voy a ver la repetición de hoy a las 9
La puedes ver después
- Llevátela, pero a las 9 la uso
Se indigna, se va, cierro la puerta y sigo viendo ventaneando.
¿Porqué el mundo no me deja ver mi mala televisión a gusto?
Si tomamos en cuenta que soy una persona con poca vida social (más ahora) y lo único que me reconforta es ver telenovelas y malas series, ¿Porqué no me dejan ver mi tele a gusto? Soy flexible, le dije que se la llevara, pero no quiso. es su pedo.
saludos
sábado, 29 de noviembre de 2008
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